AMLO cambia de método

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó la semana pasada que el método aplicado a los corruptos, pillos, saqueadores de la Nación ha cambiado en el gobierno de la 4T.  Ya no hay concertacesiones en los oscurito con aquéllos. Ya no existe la injerencia del Jefe del Ejecutivo para que decida sobre la suerte de exfuncionarios, líderes sindicales, empresarios, banqueros, parientes de los expresidentes encarcelados, y de sus enemigos políticos. Hoy lo que importa es que regresen lo que se robaron y se arrepientan de sus pecados.

El lúgubre método que aplicaba a sus enemigos políticos el “Alazán Tostado”, Gonzalo N. Santos, cacique del estado de San Luis Potosí en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX: “Encierro, destierro… o entierro”, y que aplicaron algunos presidentes del viejo y el nuevo PRI del siglo XXI, se modificó.  Los tiempos han cambiado; ahora, con MORENA, sólo existe el encierro y la colaboración de los indiciados para que “suelten la sopa” sobre los actos de corrupción o pillerías que cometieron, pero lo más importante: Quién o quiénes dieron las órdenes, y a dónde fueron a parar los miles de millones de pesos que se desviaron y que causaron un daño al erario. “Soltar la lengua”, es el nuevo método.

De nada sirve mantener a los enemigos políticos y a los empresarios corruptos vatios años en la cárcel, si al principio del nuevo sexenio les van a decir: Usted disculpe, pero no tenemos las suficientes pruebas para comprobar los delitos que “le fabricamos”, perdón, por los cuales los acusamos, y los dejan libres, como ocurrió con la maestra de la maldad y la perversidad, Elba Esther Gordillo, a quien la tuvieron seis años en la cárcel, y con otros tantos personajes del viejo y nuevo PRI.

Hay que reconocer que el método del presiente López Obrador es mucho más efectivo por varias razones. Primera, porque cuenta con la aprobación del “pueblo sabio”; segundo, porque recupera una buena parte de lo robado, que supuestamente será destinado para apoyar a los jodidos; tercera, y tal vez lo más importante para él, es que lo está utilizando como arma electoral.

Con precisión política, el líder de masas e ídolo de multitudes administra los casos de Lozoya, Ancira, Collado para las próximas elecciones federales. Semanas antes del 6 de junio, podríamos ver cómo los indiciados “sueltan la lengua”, y “salpican” a priistas y panistas. Después de esa fecha, comprobaremos el efecto del nuevo método de Andrés Manuel López Obrador.    

AGENDA PREVIA

La presidenta municipal de Benito Juárez, Cancún, Mara Lezama, se trasladó el pasado 1 de febrero de 2020 de la Ciudad de Denver, Colorado al aeropuerto internacional de Cancún (según consta en la “declaración general” ante autoridades aeroportuarias y de migración de ambos países) para reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador en su gira por la península de Yucatán. El costo estimado del vuelo es de 70,000 dólares americanos. Aproximadamente 1,400,000 de pesos mexicanos.  No es la primera vez que la “señito” viaja a ese destino, el 9 de febrero de 2021 se ventiló en la conferencia mañanera en Palacio Nacional que otro vuelo simular se realizó el 11 de octubre de 2020 de Denver, Colorado con 20 invitados especiales. ¡Pues no que erran diferentes!

POR LUIS SOTO
LUISAGENDA@HOTMAIL.COM
@LUISSOTOAGENDA

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