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lunes, marzo 4, 2024
Nacional

Valle de Mexicali: La fiebre por el litio, una pugna en puerta

El gobierno de la 4T se alista a retomar las concesiones dadas a privados después de comprobar su riqueza en minerales como el litio, usado para la fabricación de baterías, computadoras y celulares. Si bien las concesiones las tienen mexicanos, su explotación es operada por empresas de Canadá y EU.


El gobierno de la 4T se alista a retomar las concesiones dadas a privados después de comprobar su riqueza en minerales como el litio, usado para la fabricación de baterías, computadoras y celulares. Si bien las concesiones las tienen mexicanos, su explotación es operada por empresas de Canadá y Estados Unidos. Políticos y empresarios con intereses en los yacimientos se alistan a pelear por el mineral que promete ganancias por encima de las que generan el oro y la plata.

MEXICALI, BC. (Proceso).– Probada su riqueza en minerales como el litio, el gobierno de México se alista para retomar las concesiones entregadas por administraciones panistas y priistas a privados; Bacanora Lithium, ubicado en Sonora, parece ser el proyecto más atractivo.

Sin embargo existe otra zona donde el litio aparece a flor de piel, y que funcionarios federales se niegan a ver: el localizado en las faldas del Cerro Prieto, en el Valle de Mexicali.

De las 32 concesiones en manos de particulares, Baja California cuenta con seis; tres están a nombre de Ana Lilia Varela Reynoso, dos son de Julio Alfonso López López, y la sexta está en manos de Jorge Oviedo Medina.

De las seis, sólo dos cuentan con proyectos registrados ante el Servicio Geológico Mexicano. Aunque las concesiones las tienen mexicanos, los desarrollos los operan la empresa canadiense One World Lithium y la estadunidense Pan American Lithium.

De las seis concesiones sólo dos son las que tienen el litio a flor de tierra pero se encuentran traslapadas, ambas están en las faldas del Cerro Prieto, lugar donde se erige la geotérmica del mismo nombre.

El tema del litio es más complicado aún y en él hay intereses extranjeros, pero también del exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel y de la exsenadora por el Partido Verde Ninfa Salinas, hija del empresario Ricardo Salinas Pliego, quienes forman parte de una fundación que encabeza el ingeniero Oviedo Medina, dueño de la mina con más posibilidades de trabajar el carbonato de litio, utilizado para elaborar las baterías para los autos eléctricos.

Contiguo a ellos está el proyecto de Pan American Lithium, asociada con el también panista José Federico Díaz Gallego, mediante su empresa Escondida Internacional.

Díaz Gallego también es dueño de Zahori, empresa dedicada a la manufactura y comercialización de impermeabilizantes y material para techos. Además ofrece mantenimiento de pavimentos asfálticos en autopistas, aeropuertos y vialidades urbanas. Exporta a Japón y Estados Unidos, aunque su empresa recibe de manera cotidiana críticas por los altos niveles de contaminación que genera.

La fiebre por el oro blanco (litio) tiene su razón, es el combustible ecológico que lo mismo sirve para elaborar baterías para autos eléctricos que para teléfonos celulares, de ahí que su precio haya ido en aumento.

La firma internacional Mining Technology ubicó el proyecto de Bacanora Lithium de Sonora como el yacimiento más grande del mundo, con 243 millones de toneladas probadas y probables y de las cuales 4.5 millones de toneladas son de carbonato de litio.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2389 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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