Somos Nuestra Memoria
¿PUEDE QUITARSE UNA ADICCIÓN?
Por Boris González Ceja
Con el equipo de periodistas, ingenieros en computación, voluntarios de la ONU, psicólogos y psiquiatras con quienes hacemos esta columna, celebramos un año más de esta colaboración de salud mental.
Quiero agradecer a los apreciables lectores por seguirnos otro año más, compartiendo nuestros textos, dándole me gusta y comentando su parecer por cada lectura.
Seguimos invitando a los psicólogos y psiquiatras a que nos sigan mandando información relevante de salud mental para seguirla comentando, que pueden obtener en su trabajo público y privado pero que no tienen la oportunidad de hacerla pública, donde sabemos manejar los datos de forma confidencial y privada para hacerla pública con ética.
Hoy abordamos un tema complejo y que históricamente sigue costando muchas vidas y recursos en nuestras comunidades, relacionado con la adicción a las sustancias.
He escuchado a mujeres decir que la adicción es una herencia maldita, que se comparte desde el abuelo que murió por alcoholismo, y el padre que es alcohólico, y el hijo es alcohólico.
Yo sostengo que la herencia no significa genética solamente, sino que son bienes, derechos y obligaciones que al morir alguien, son transmisibles a sus herederos, en este caso no por un efecto fisiológico sino por prácticas y creencias psicológicas.
Es en este sentido que la adicción puede erradicarse, ya que no se nace con ella sino que se adquiere por usos y costumbres, por madres y padres permisivos, por familias que no reaccionan a quien pide servicios toda la vida, todo el tiempo.
La adicción es una palabra que significa sin dicción, es decir, aquel que no puede expresarse, que no sabe aplicar con palabras un sentir, o que se encuentra ensimismado y no tiene las capacidades socioemocionales para expresar sus vivencias y emociones.
A inicios de este 2026, la neurociencia es clara: una adicción no se «quita» como quien retira un objeto, sino que se gestiona y se transforma, dándole a las personas recursos para hacer que sus vulnerabilidades no las quieran ahogar o tapar con alcohol.
La idea de una «cura» definitiva es un mito que a menudo genera frustración, ya que se requieren cambios en las familias y en las personas de manera profunda. En realidad, hablamos de un proceso de recuperación crónica donde el cerebro debe reaprender a funcionar sin la conducta compulsiva, y donde las familias tienen que moverse antes de que la persona termine en una cama de hospital o de la morgue.
El estigma sigue siendo el mayor obstáculo. Ver la adicción como una falta de voluntad es un error; para algunos psicólogos es una alteración de los circuitos de recompensa, pero eso queda corto para el problema. Sin embargo, la plasticidad cerebral nos da esperanza: con terapia especializada de psicología, redes de apoyo familiares fuertes, con amigos saludables, y, en algunos casos, asistencia farmacológica, es posible alcanzar una remisión duradera.
No se trata de borrar el pasado, sino de construir un presente donde el consumo ya no sea el mecanismo de defensa. La recuperación no es la ausencia de la enfermedad (si se piensa en la adicción como enfermedad), sino la presencia de una vida con propósito, que tiene sus pilares en la psicología fortalecida.
En otros campos también actúa la adicción, donde la política tiene mucho por hacer. Dice la encargada de Comunicación de los diputados de MORENA en CDMX, que el narcotráfico se ha convertido en uno de los principales generadores de empleo en el país, lo que, dijo, dificulta su combate.
El narco tiene 180 mil personas contratadas y requieren incorporar alrededor de 350 personas por semana para reemplazar a quienes son detenidos o asesinados según los datos de la morenista.
La realidad es que al contrastar los dichos de los funcionarios públicos con los datos que presentan de forma oficial no cuadran, lo que habla de una improvisación del tamaño de su ignorancia, a la medida de sus intereses, mediocres para decir lo menos.
Si el fenómeno del narcotráfico debe analizarse en el contexto de la falta de empleo formal en amplios sectores del país, habla de la incapacidad del gobierno para destinar capacidades para hacer que las empresas que contratamos personas, tengamos condiciones.
Ante eso, si necesitas orientación, puedes consultar en www.psicologiaydesarrollocomunitario.com
Causas y azares…
• Los abusos imperialistas de Estados Unidos son los mismos que hicieron España e Inglaterra en su afán de saqueo y robando recursos de países que tienen menos capacidades militares, como México.
• No entendía por qué adulan a los militares gringos, hasta que se ven sus artimañas de saqueo para sus familias, pequeño detalle.
• Muchos gobiernos municipales y estatales están intervenidos por el narco en México, así que nada que celebrar desde el gobierno federal actual.
Hasta la próxima, que el futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer.
Conoce más en: https://www.facebook.com/psicologiaparatiii/
