Ojo seco: ¿Molestia temporal o una amenaza para la vista?
Mientras en las grandes ciudades el uso de pantallas disparan la incidencia del ojo seco hasta afectar hasta al 80% de la población, millones de personas normalizan el ardor, la picazón y la sensación de basurita como simple cansancio visual. Sin embargo, advertir a tiempo esta condición es decisivo: ignorar los síntomas y caer en la automedicación puede transformar una molestia cotidiana en un riesgo severo.
Especialistas en salud visual señalan que, aunque en la gran mayoría de los casos el ojo seco es una molestia leve, los cuadros graves o ignorados pueden poner en riesgo la salud ocular. Conocer sus causas, señales de alerta y la importancia de la prevención es fundamental.
La frecuencia de este padecimiento varía drásticamente dependiendo del entorno. Mientras que en zonas con aire limpio y húmedo las cifras rondan el 5% de la población, en las grandes ciudades densamente habitadas este porcentaje se dispara por la combinación de factores como contaminación ambiental, uso constante de sistemas de aire acondicionado y calefacción, así como utilización excesiva de dispositivos electrónicos (smartphones, tabletas y computadoras).
En entrevista con Sun Pharma, la Dra. Rosario Gulias, cirujana oftalmóloga, asegura que esta condición también presenta mayor incidencia en mujeres mayores de 40 años o en la etapa posterior a la menopausia, debido a los cambios hormonales.
El ojo seco por lo general no es peligroso, pero los casos avanzados que no reciben atención médica pueden complicarse. La mayoría de las personas experimentan molestias leves que mejoran con cuidados sencillos. Sin embargo, la Academia Americana de Oftalmología advierte que los efectos varían en cada paciente: algunos sufren limitaciones para realizar sus actividades diarias, otros pueden experimentar dolor crónico, ansiedad y trastornos del ánimo.
Si el padecimiento no se trata a tiempo y se recurre a la automedicación o remedios caseros, la falta de lubricación puede derivar en inflamación ocular severa, abrasión y úlceras en la superficie de la córnea, infecciones recurrentes y pérdida de la visión en casos extremos.
Claves de prevención
La Dra. Gulias recomienda acudir a un chequeo oftalmológico preventivo si las molestias persisten. Es necesario visitar al especialista después de los 40 años, o antes si hay antecedentes de miopía alta o glaucoma, para evaluar el estado de la córnea, el cristalino y la presión intraocular.
Para proteger la vista se aconseja seguir estas recomendaciones:
- Optimizar la ergonomía de las pantallas: No solo se trata de mirar a lo lejos, sino de colocar la pantalla ligeramente por debajo de la línea de los ojos. Al mirar hacia abajo, los párpados se abren menos, reduciendo la evaporación de la lágrima natural.
- Ajustar la humedad ambiental: Utilizar un humidificador de escritorio. Evitar que corrientes de aire (de ventiladores o rejillas de coche) apunten directo al rostro.
- Aplicar la regla del 20-20-20: Al usar pantallas, cada 20 minutos mira a lo lejos durante 20 segundos para reducir la fatiga visual.
- Evitar la automedicación: No usar cualquier lágrima artificial ni remedios caseros, la superficie ocular tiene un pH muy delicado.
- Adoptar hábitos de vida saludables: Una dieta rica en antioxidantes (verduras), mantener un peso adecuado, hacer ejercicio y dormir bien benefician también a la vista.
