La Torre Latinoamericana inicia la conmemoración de su 70 aniversarioPara:
| La Torre Latinoamericana inicia la conmemoración de su 70 aniversarioBOLETÍN DE PRENSA La Torre Latinoamericana dio inicio a la comunicación previa a la conmemoración de su 70 aniversario, cuya fecha oficial será el 30 de abril de 2026, marcando siete décadas como uno de los símbolos más reconocidos y emblemáticos de la Ciudad de México y del país.Desde su concepción, la Torre representó un desafío sin precedentes. Construir un rascacielos en el corazón de una ciudad con suelo blando y alta actividad sísmica parecía, para muchos, un proyecto imposible. Sin embargo, la visión de hacerlo bien, hacerlo distinto y hacerlo para durar, transformó no solo el skyline de la capital, sino también la manera en que México entendió la ingeniería, la innovación y la confianza en sí mismo. A lo largo de 70 años, la Torre Latinoamericana ha sido testigo de los grandes momentos de la historia nacional. Ha visto pasar generaciones y ha permanecido firme ante los sismos más importantes del país, como los de 1957, 1985 y 2017, consolidándose no sólo como un ícono arquitectónico, sino como un auténtico símbolo de resiliencia colectiva. Más allá del concreto y el acero, la Torre es un espacio profundamente emocional. En ella se han vivido primeras visitas a la ciudad, celebraciones familiares y momentos que forman parte de la memoria personal de millones de mexicanos y visitantes internacionales. Esa conexión humana es lo que mantiene viva a la Torre hasta hoy. Actualmente, la Torre Latinoamericana es mucho más que un mirador. Es un ecosistema urbano vivo que convive todos los días con la ciudad. En su interior alberga oficinas de empresas relevantes, espacios gastronómicos emblemáticos como Miralto, experiencias contemporáneas como Terraza 56 y Nivel 40 Sky Bar, el Museo La Ciudad y la Torre a através de los siglos y el Museo del Bicentenario, dos museos dedicados a preservar su historia, una colección privada de juguetes y un gimnasio donde se entrena literalmente con la ciudad a los pies. Trabajo, cultura, gastronomía, salud y turismo conviven en un mismo espacio, reafirmando su vigencia. La Torre forma parte de la Federación Mundial de Grandes Torres y asume un compromiso claro con México y con el turismo internacional: permanecer a la altura de los grandes miradores del mundo, sin perder la esencia que la hace única. Este compromiso se traduce en elevar la experiencia del visitante, cuidar cada detalle y responder a las expectativas del turismo contemporáneo. A lo largo de este año, la Torre vivirá nuevas sorpresas, nuevas formas de experimentarse y propuestas que permitirán redescubrirla. “Verán a la Torre Latinoamericana como nunca antes”, señaló Guillermo Murillo, su líder de Marketing. La evolución de la experiencia incluirá una renovación integral de todas las áreas internas del mirador usando 600 metros adicionales a las áreas de visita en el mirador. El mensaje central de este aniversario es claro: La Torre Latinoamericana cumple 70 años como un símbolo que honra su historia mientras sigue evolucionando para el futuro. Una celebración que es de la ciudad, para la ciudad y con la ciudad.Boletín de prensa Como parte de esta conmemoración, nos encantaría invitarlos a la Torre Latinoamericana para que utilicen el mirador como escenario para grabar notas, programas, entrevistas, videos, contenidos digitales y podcasts desde el mirador más icónico de la Ciudad de México, y hacerlo —como dicta su espíritu— con altura.También nos encantaría aprovechar su visita al mirador de la Torre Latino para ofrecerle a su equipo de redacción y producción una visita guiada personalizada. Favor de agendarla al 55 20 78 05 26 con Jessica Yuset. Quedamos a la espera de la disponibilidad de su agenda para visitar el mirador. Nos encantará recibirlos. |

Como parte de esta conmemoración, nos encantaría invitarlos a la Torre Latinoamericana para que utilicen el mirador como escenario para grabar notas, programas, entrevistas, videos, contenidos digitales y podcasts desde el mirador más icónico de la Ciudad de México, y hacerlo —como dicta su espíritu— con altura.